Uno de los principales caballos de batalla de Linux desde sus inicios ha sido y sigue siendo el soporte de hardware. El origen de este “problema”, que analizaremos si es tal o no, viene de la naturaleza de su propio nacimiento, es decir, al no depender de ninguna empresa sino que se trata de un proyecto libre de un conjunto de usuarios, la relación con los fabricantes de hardware ha sido prácticamente inexistente.
Esta dinámica ha ido cambiando a lo largo del tiempo hacia un interés de buena parte de dichos fabricantes por un mercado que indudablemente está creciendo y que reporta pingües beneficios al que sabe estar ahí. No en vano, empresas como Intel, IBM, Compaq, ATI o NVidia se han tomado muy en serio al usuario Linux y, no sólo les dan soporte, sino que además ofrecen las especificaciones técnicas de su hardware para ayudar a los desarrolaldores.
Sin embargo, seguimos encontrándonos a fabricantes reticentes que, por oscuros motivos, no quieren saber nada del pingüino, aunque haya usuarios que les compran su hardware y les exijan soporte, con todo derecho. ¿Qué debemos hacer los “sufridos” usuarios de Linux en este caso? La respuesta es obvia: ignorar estos fabricantes y apoyar a los que nos apoyan, aunque esto suponga tener que renunciar a “golosas ofertas”, como el caso de las promociones actuales de alta de líneas ADSL de la mayoría de las operadoras, que incluyen un módem 3Com USB en la oferta. Este modem no tiene soporte Linux, ni parece que vaya a tenerlo, ya que ni 3Com ni las operadoras ponen el más mínimo interés. ¿Y qué más da, si al fin y al cabo se trata de hardware obsoleto y de bajo rendimiento? Véase si no las discusiones en Barrapunto (www.barrapunto.com) y ADSLNet (www.adslnet.ws).
Esto nos lleva al más interesante de los aspectos del soporte de hardware bajo Linux: la calidad. Es una caracteritica reconocida de Linux que se trata de un sistema muy exigente con el hardware, ya que debe ofrecer las mayores garantías a los datos del usuario (y no como ocurre en la acera de enfrente). Por ello, el que una pieza de hardware tenga soporte bajo Linux es sinónimo de calidad y garantía de rendimiento. ¿Alguien da más?
Esperemos que sigan cayendo vendas de los ojos de los fabricantes de hardware. Hasta la semana que viene.
Editorial publicada originalmente en el Boletín de Noticias Linux nº 19 (2ª época) el 5 de febrero de 2002.