La noticia más importante de la semana pasada fue sin duda el anuncio por parte de cuatro grandes del mercado Linux (SuSE, Caldera, TurboLinux y Conectiva) de la unión de esfuerzos y recursos que iban a realizar para crear una plataforma Linux básica, estándar y apoyada por otras importantes firmas como AMD, IBM, HP, Intel, Borland o SAP. Esta plataforma recibe el nombre de UnitedLinux, como pueden seguir nuestros lectores en la noticia recogida en el presente boletín.
El objetivo de este acuerdo, según los participantes, es el de potenciar el uso de Linux en las empresas, al ofrecer a los fabricantes de software un entorno único sobre el que desarrollar sus productos sin tener que dar soporte a numerosas y diferentes versiones de Linux, algo muy problemático y que tenía “coartado” el desarrollo del mercado de software para Linux, según sus propias palabras. De este modo, cualquier fabricante que así lo desee podrá incluso manufacturar su propia versión de Linux “powered by UnitedLinux”.
Sin embargo, otras fuentes, como Red Hat, indican que este movimiento se ha realizado precisamente para contrarrestar la fuerza predominante de la marca del sombrero rojo, que a su vez ha llegado a un acuerdo con Oracle y Dell para producir Unbreakable Linux, una plataforma integral Linux para empresas.
Sea como fuere, lo cierto es que la próxima publicación de UnitedLinux a finales de año (la primera beta está al caer) va a provocar importantes cambios en el sector. El más destacado será claramente el reparto del mercado actual entre tres familias principales: Red Hat (y sus derivados, como Mandrake), Debian y UnitedLinux, lo que tendrá como efecto el control de la actual dispersión de la distribuciones, algo muy negativo para la implantación de Linux en las empresas.
Así mismo, las marcas que apoyan este proyecto seguirán ahí con sus propios productos, lo cual evitará que los distribuidores de software para Linux se vean en manos de un único fabricante, algo que sería la muerte instantánea del mercado Linux.
¿Existen inconvenientes? Si el motivo del nacimiento de este acuerdo no es otro que atacar a Red Hat, entonces se está engañando al usuario final y UnitedLinux terminará desapareciendo ahogada por las intrigas de sus mentores. Esperemos que no sea así, ya que las perspectivas que se abren son muchas, permitiendo que nuevos jugadores que tienen mucho que aportar se unan a la partida.
También hay que pensar en la remota posibilidad de que esta iniciativa tenga una excesiva aceptación y se termine convirtiendo en la única alternativa del mercado. Entonces estaríamos frente a un nuevo Microsoft. Sin embargo, es muy claro que los usuarios no estamos por la labor de vernos en dicha situación y terminaríamos migrarando a otros entornos, como FreeBSD. Esto lo que se conoce como “morir de éxito”. Aunque es difícil que ocurra, no es imposible.
En definitiva, debemos alegrarnos de que este tipo de iniciativas se produzcan, porque implican numerosas ventajas para nuestro sistema favorito.
Hasta la semana que viene.
Editorial publicada originalmente en el Boletín de Noticias Linux nº 34 (2ª época) el 5 de junio de 2002.