Linux en los dispositivos inalámbricos y empotrados

Una de las noticias más interesantes de la semana es el anuncio por parte de Intel de su proyecto de desarrollo de una solución basada en Linux para el mercado inalámbrico (o “wireless”, como comúnmente se le conoce). De nuevo, una importante empresa del campo de las TIC apuesta fuertemente por Linux en lo que supone un nuevo espaldarazo a su ya imparable ascenso.

Gracias a algunas de sus carcaterísticas más destacables, como la disponibilidad del código del núcleo, su capacidad mutliplataforma y la posibilidad de personalizarlo hasta el infinito, Linux se ha convertido en una alternativa viable para su integración en los mercados más diversos, desde ordenadores personales hasta sistemas empotrados, pasando por aplicaciones críticas, desarrollo multimedia o el propio mercado inalámbrico, del que los PDAs ya empiezan a formar parte.

Se ha acusado a Linux con frecuencia de que se trata de una plataforma demasiado pesada para “instalarla” en sistemas de pocos recursos, como las ya mencionadas agendas electrónicas personales. Sin embargo, precisamente la capacidad de adaptación del núcleo permite a cualquier desarrollador el poder “recortarlo” y modificarlo a gusto y conveniencia para que su integración en el hardware base del proyecto sea prácticamente ideal. Si a eso le añadimos su bien conocida estabilidad y robustez, Linux dota a cualquier dispositivo sobre el que se ejecute de los requerimientos que cualquier usuario va a demandarle al fabricante, de forma que pueda llevar a cabo su tarea sin problemas. Así mismo, el hecho de que se trate de software libre abarata los costes del producto final y su constante evolución implica una actualización sencilla y llena de posibilidades para el consumidor.

Linux hasta en la sopa… ¿o más bien en la sopera? Hasta la semana que viene.


Editorial publicada originalmente en el Boletín de Noticias Linux nº 42 (2ª época) el 24 de septiembre de 2002.

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