En Activa Sistemas hemos tenido la oportunidad de probar y evaluar a fondo durante la ultima semana la nueva y esperada Mandrake Linux 9.0, concretamente la edición de descarga. Como es habitual, queremos compartir nuestras impresiones con nuestros lectores.
Cuando uno se enfrenta a un producto recién salido del horno, lo primero que se le viene a la cabeza es si el fabricante ha cumplido con lo anunciado o simplemente se ha quedado en una declaración de intenciones. En este caso, Mandrake quería ofrecer una distribución aún más sencilla de utilizar, más agradable en su aspecto gráfico, con herramientas de configuración más potentes e integradas y con lo último en software para Linux. Y a fe nuestra que lo ha conseguido.
Por fin tenemos una versión que actualiza una edición anterior con un resultado estable. Hasta la fecha, el método de actualización de Mandrake era sencillamente un desastre, pero ahora los equipos en producción actualizados siguen en perfecto funcionamiento tras el proceso. Se aprecia, por tanto, el esfuerzo invertido por el fabricante en el entorno de instalación. Así mismo, la inclusión de KDE 3.0.3 y de GNOME 2.0.1 y la homogeneización del aspecto visual de ambos escritorios consiguen que, una vez instalado el sistema, tengamos entre manos una distribución atractiva y fácil de utilizar para cualquier tipo de usuario.
En cuanto al Centro de Control, ha mejorado considerablemente (y eso que ya era muy bueno en la versión 8.2) y hace aún más asequible la gestión de un sistema Linux, algo de lo que deberían tomar buena nota otros fabricantes. Aún quedan algunos flecos y se echan de menos ciertas posibilidades, pero con el ritmo de mejoras de Mandrake y la relación que tiene con su comunidad de usuarios, es seguro que en breve plazo el Centro de Control se convierta en la referencia de este tipo de heramientas del mundo Linux.
Como caracteristica “bonus”, hay que destacar la recién conseguida certificación LSB 1.2, que añade un gran valor al conjunto. Sin embargo, en esta virtud reside el gran defecto de Mandrake Linux 9.0: su dificultad de integración con otros sistemas no compatible LSB. Como ejemplo, en nuestras pruebas nos las hemos visto y deseado para que Mandrake 9.0 se “hable” con otros servidores Linux, encontrando las mayores dificultades con el servicio NFS. Se trata de un efecto secundario que puede causarnos más de un quebradero de cabeza si no lo tenemos en cuenta de antemano. Afortunadamente, es resoluble actualizando y/o configurando adecuadamente los paquetes problemáticos en las otras distribuciones “incompatibles”.
Sólo queda esperar a las versiones oficiales “en caja” (a finales de mes en España) para ver que aplicaciones comerciales incluye. StarOffice \6.0 ya está confirmada (ya apareció en la versión 8.2), siendo de nuevo la gran estrella del conjunto de paquetes que ofrece Mandrake.
Está claro por qué Mandrake no se integró en el proyecto UnitedLinux. Hasta la semana que viene.
Editorial publicada originalmente en el Boletín de Noticias Linux nº 44 (2ª época) el 9 de octubre de 2002.