Quien predijiese a finales del año pasado que el 2002 iba a ser el año de Linux no ha ido nada desencaminado. Y ya es difícil acertar, ya que este tipo de “adivinaciones” suelen quedar en el mayor de los fracasos. Sin embargo, el segundo semestre de este año ha sido vital para el reconocimiento mundial de Linux y su definitiva introducción en todos los mercados. Las numerosas noticias producidas al respecto así lo han demostrado.
La semana pasada hablábamos de uno de los casos más notorios recientemente acaecidos, como es el del uso de Linux en la industria cinematográfica, con la adopción de Film Gimp por parte de los grandes estudios de Hollywood. Numerosos casos más se han dado en todo el mundo y en otras ramas de la industria y el comercio, como el del hotel Jan III Sobieski en Polonia, cuya gestión se realiza íntegramente bajo Linux, el del fabricante de automóviles DaimlerChrysler, que utiliza Linux en sus sistemas de simulación, o el de los más importantes fabricantes de hardware, como HP, IBM o Sun, que de un modo u otro apuestan firmemente por el sistema del pingüino en sus catálogos de productos y servicios.
Así mismo, el ámbito público no se ha quedado cruzado de brazos y diversas iniciativas han partido de numerosos gobiernos, tanto locales como nacionales, como el caso de la red de escuelas de Namibia, el reciente estudio encargado por el gobierno japonés o, quizás el que más nos llega al corazon de los usuarios españoles, el desarrollo y implantación de una distribución Linux por parte dela Junta de Extremadura. Tal es el impacto en la sociedad actual que incluso Microsoft llegó a reconocer que Linux ya le quita mercado y que lo considera un competidor serio para sus líneas de negocio, como demuestra su inversión millonaria en la India para contrarrestar el atractivo del software libre en el superpoblado país asiático.
A todo esto hay que sumar los importantes esfuerzos realizados por las empresas de software del sector, como el proyecto UnitedLinux, en busca de una plataforma estándar, la enorme ampliación del catálogo de programas y aplicaciones para Linux de Computer Associates, o la reciente publicación de la primera versión de la distribución Xandros, heredera de Corel Linux y cuyo mayor objetivo es el de acercar lo más posible los mundos de Linux y Windows (y a fe nuestra que lo pueden conseguir).
En definitiva, el año 2002 ha sido un gran periodo para Linux, pero aún le queda mucho por recorrer y conseguir. El que no quiera ver esto, demuestra una gran falta de objetividad. Por nuestra parte, no nos vamos a aventurar a realizar predicciones como suele ocurrir siempre que acab un año, pero esperamos que todo lo ocurrido en el 2002 no haya sido en vano y que el software libre y Linux sigan avanzando tal y como merecemos todos los usuarios.
Hasta la semana que viene.
Editorial publicada originalmente en el Boletín de Noticias Linux nº 51 (2ª época) el 26 de noviembre de 2002.