Linux como servidor en la empresa: comunicaciones e intranet

A menudo nos llegan consultas de personas interesadas en implantar Linux en sus empresas pero que no tienen claro cómo encajarlo en su infraestructura informática actual. Aquellos lectores del Boletín que lleven tiempo con nosotros sin duda saben ya que Linux puede dar cualquier tipo de servicio en cualquier situación. Para resolver esta cuestión, vamos a analizar una serie de ideas que Activa Sistemas plantea a sus clientes para introducir Linux como servidor en una organización, ya sea pública o privada. Dejaremos la migración de los escritorios para una editorial futura.

Existen dos perfiles claros para la implantación de un servidor Linux en una red corporativa: servidor de comunicaciones y servidor de intranet. En el primer caso, Linux puede encargarse del control de acceso a Internet, regulando parámetros como quién, dónde, cuando y cuanto. Así mismo, podemos implantar una pasarela de correo electrónico que se encargue tanto de la mensajería interna como externa y que controle la presencia de virus. Por último, podemos añadir servicios tan atractivos como un fax electrónico centralizado o la conexión privada entre sedes remotas de forma que todos los equipos se “vean” en la misma red.

En cuanto al segundo perfil, Linux puede “lucirse” tanto como en el primer caso. La tarea más inmediata que se nos ocurre es, obviamente, como servidor de ficheros, tanto para redes Unix, Windows, Novell o Mac. Así mismo, podemos construir un potente servidor de impresión gracias al sistema CUPS, que nos permite tener distribuidas las impresoras por toda la red mientras que centralizamos su gestión en el servidor. Y, por supuesto, no olvidemos la implantación de un servidor de intranet, gracias al cual podríamos consultar cualquier información relevante de la empresa a través de un simple navegador web: calendario laboral, agenda de direcciones, nivel de almacenamiento de productos, documentación técnica, facturación, etc., y con un exhaustivo control de acceso, para que cada usuario sólo pueda acceder a los recursos que le corresponde.

Y todo esto con las ventajas del sistema Linux: bajos costes, estabilidad, fiabilidad y facilidad de actualización. ¿Se puede pedir más?

Hasta la semana que viene.


Editorial publicada originalmente en el Boletín de Noticias Linux nº 52 (2ª época) el 4 de diciembre de 2002.

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