A lo largo del último mes hemos tenido en Activa Sistemas la oportunidad de evaluar la primera versión comercial de Xandros Desktop, la distribución Linux creada a partir del proyecto Corel Linux. La compra de todo el material resultante por parte de Xandros creó muchas expectativas en su momento dado que la distrbución de Corel estaba muy orientada al usuario de escritorio, por lo que se esperaba que se llenara un hueco que según algunos expertos aún estaba por cubrir, a pesar de los esfuerzos de otras marcas al respecto. Precisamente, queremos poner a nuestros lectores al corriente de nuestra evaluación comparando Xandros Desktop con la que, a nuestro parecer, es a día de hoy la reina del escritorio Linux, Mandrake Linux 9.0.
Probablemente, la característica más destacable de Xandros Desktop es el soporte que trae de serie para aplicaciones Windows. En la distribución se ha incluído el paquete comercial CrossOffice Wine de Codeweavers, que permite la ejecución de populares programas para la plataforma de Microsoft, como Microsoft Office 97/2000, Internet Explorer o Quicktime. Si consideramos solamente el coste de la licencia de CrossOffice, vemos que compensa la compra de Xandros, ya que la diferencia es mínima y a cambio tenemos una distribución Linux completa. En las pruebas, nuestra sorpresa fue mayúscula al comprobar que estos programas se instalan (incluso con sus propios iconos) y funcionan a la perfección bajo Linux (se tiene una sensación extraña al ver en el escritorio la “e” azul de Internet Explorer). Sin embargo, no creemos que disponer de esta posibilidad sea lo que decante la balanza hacia el lado de Xandros, cuando sabemos que existen aplicaciones Linux que sirven como sustitutos viables.
Pensando en el usuario medio, Xandros incluye un explorador que sirve como interfaz para cualquier fuente de ficheros, ya sea disco duro, unidades removibles o red, lo que facilita la navegación por los datos del usuario. Así mismo, se han integrado todas las herramientas de gestión con el Centro de Control de KDE, de nuevo facilitando al usuario las tareas correspondientes. Finalmente, el hecho de que Xandros sea realmente una Debian modificada, posibilita una sencilla actualización del sistema a través del sistema APT.
Sin embargo, estas virtudes no compensan ciertas importantes carencias con respecto a Mandrake 9.0, como el hecho de que sólo incluya 2 CDs (y uno de ellos es software que en Xandros han denominado “experimental”), por lo que la lista de software disponible es menor para aquellos que no disponen de una buena conexión a Internet. Tampoco se incluye el escritorio GNOME de serie, un error que SuSE también ha cometido y que está pagando caro al dejar de lado a un buen número de usuarios. De igual modo, las potentes capacidades del Centro de Control de Mandrake hacen que Xandros no sea competencia, la elección de KDE 2 frente a KDE 3 supone un importante agravio para los usuarios de Xandros y su integración en redes locales Unix es, aparte del soporte de ficheros remotos, prácticamente inexistente, algo inaudito a estas alturas.
La impresión final es que Xandros aún no está madura. De todas formas, la primera versión de Xandros Desktop augura un brillante futuro para esta distribución si siguen en este camino del buen hacer. Sólo les falta pulir esos detalles que hagan que Xandros Desktop esté al nivel de sus competidores.
Hasta la semana que viene.
Editorial publicada originalmente en el Boletín de Noticias Linux nº 53 (2ª época) el 10 de diciembre de 2002.