KDE 3.1, un momento dulce para el escritorio Linux

Ha pasado ya una semana desde la publicación de la versión final de KDE \3.1 y, después de probar todas las versiones previas durante varios meses, estamos en disposición de compartir nuestras experiencias con los lectores del Boletín.

Como suele ser habitual, el proyecto KDE ha aprovechado el cambio de versión para introducir nuevas e importantes características, junto con numerosas soluciones de fallos y mejoras en el rendimiento y estabilidad del entorno, lo que en conjunto vuelve a justificar la actualización inmediata de nuestros escritorios. Sin duda alguna, y como se podría suponer por adelantado, todos los esfuerzos se han encaminado a potenciar la usabilidad y facilitar el acceso a Linux para todo tipo de usuarios: compartición de escritorios, un PIM completo al estilo Outlook (con acceso incluso a servidores Exchange), navegación por pestañas en Konqueror, soporte multimedia mejorado o un centro de control con mayores posibilidades son pequeños ejemplos de todo lo que KDE 3.1 puede llegar a ofrecernos.

Y lo mejor de todo es que en esta ocasión su disponibilidad para las más importantes distribuciones Linux del mercado ha sido prácticamente inmediara, lo que indudablemente va a facilitar su rápida difusión y nos va a permitir sumergirnos en él completamente. Si lo acompañamos de potentes aplicaciones (tanto KDE como ajenas), nos encontramos con el escritorio Linux se encuentra en uno de sus momentos más dulces, aunque somos conscientes de que lo mejor está aún por llegar. Los avances del otro gran pilar del escritorio, Gnome (acaba de anunciar la versión \2.2), no hacen sino confirmar esta tendencia.

Hasta la semana que viene.


Editorial publicada originalmente en el Boletín de Noticias Linux nº 59 (2ª época) el 11 de febrero de 2003.

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