LinEx, un modelo a seguir para las administraciones

LinEx, la distribución Linux desarrollada a partir del apoyo e interés de la Junta de Extremadura, se está revelando como una plataforma idónea para la construcción de nuevos proyectos sobre su base. Como muestra, baste el ejemplo de los dos profesores de enseñanza secundaria en Badajoz que han dotado de nuevas capacidades a LinEx (entre ellas, un nuevo interfaz de usuario) pensando en utilizarlo como herramienta en la educación de sus alumnos. El fenómeno LinEx es tal calibre que, según su portal (www.linex.org), ya han llegado a dos millones de visitas, una cantidad envidiable para los tiempos que corren en la Web.

El éxito de LinEx no es extraño, teniendo en cuenta las dos premisas de las que partió el proyecto. En primer lugar, LinEx es una distribución construida sobre Debian, de la cual hereda importantes virtudes: una importante comunidad de usuarios y desarrolladores, unas herramientas de gestión sin parangón en el mercado actual (los que conocen las maravillas del sistema de paquetes APT saben a lo que me refiero) y un sistema base en constante evolución y lo suficientemente estable y abierto como facilitar la generación de nuevas plataformas, como es el caso de LinEx. Sin emabrgo, la mayor ventaja es sin duda que LinEx puede aprovechar automáticamente cualquier avance que se realice con Debian. En definitiva, protección de la inversión a lo grande.

En cuanto a la segunda premisa, se trata de algo que cualquier proyecto de Software Libre envidia de LinEx: el apoyo institucional sin reservas, en este caso de la Junta de Extremadura. Siguiendo el ejemplo de otras adminstraciones, como el conocido de Perú, el gobierno extremeño apostó firmemente por la implantación de software libre en sus entidades y organismos, de forma que se beneficiase de las innegables ventajas que esto acarrea: apertura de los sistemas, protección real y segura de los datos y ahorro de costes, por mencionar las más destacables. Por ello, la Junta de Estremadura no sólo ha esponsorizado el desarrollo de una distribución Linux adaptada a las necesidades y a la idiosincracia de los ciudadanos extremeños, sino que anima abiertamente a todo el mundo a que pruebe LinEx y que, si le sirve, la adopte (y adapte a su gusto) como plataforma tecnológica propia.

Desde Activa Sistemas no podemos más que aplaudir esta fantástica inicitiva y animar a otros gobiernos (en nuestro caso local, a la Junta de Andalucía) a que siga este importante ejemplo, que demuestra que el uso de software libre es más que viable, redundando en el beneficio de todos los ciudadanos.

Hasta la semana que viene.


Editorial publicada originalmente en el Boletín de Noticias Linux nº 64 (2ª época) el 19 de marzo de 2003.

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