Probablemente el paquete de software más extendido en los equipos de escriotorio de todo el mundo es MS Office en sus diversas versiones, lo que no quiere decir que sea el más vendido. Es precisamente este extremo el que plantea un serio problema: buena parte de sus usuarios no cuentan con licencias en vigor de este paquete (y de muchos otros), a veces incluso por puro desconocimiento de lo que es una licencia, y que les coloca en una delicada situación legal. Si a esto añadimos la importante dependencia que existe de MS Office, nos encontramos ante un problema serio.
Afortunadamente, tiene una solución fácil y viable y que de nuevo nos brinda el mundo del Software libre. Su nombre es OpenOffice y para los ya iniciados es un viejo conocido. Se trata de una suite ofimática completa de libre distribución y de fuentes abiertas (existe una versión comercial llamada StarOffice) y que tiene las características necesarias para erigirse en una alternativa real a MS Office. En primer lugar, su coste es muy bajo al ser libre (incluso cero si la descargamos de Internet). Así mismo, es capaz de leer y escribir los formatos de documentos de MS Office con un alto porcentaje de acierto (cercano al 100%), por lo que se nos asegura el acceso a este tipo de documentos. Finalmente, existen versiones para todos los sistemas operativos más populares (Windows, Linux, Solaris, etc.), obteniendo una interacción sin precedentes con otros usuarios.
OpenOffice se compone de las herramientas más demandadas por cualquier usuario: procesador de textos, hoja de cálculo, diseño de presentaciones, diseño de gráficos vectoriales, gestión de fórmulas matemáticas y editor web. No hemos mencionado el gestor de bases de datos, ya que no lo tiene ni falta que le hace. Siguiendo una máxima del software libre (“no reinventar la rueda”), OpenOffice permite al usuario elegir su propia fuente de datos, ya sea un potente gestor como Mysql u Oracle, un fichero dBase, una hoja de cálculo o un simple texto. OpenOffice ofrece un interfaz de acceso a la fuente de datos, de forma que podamos diseñar y utilizar completamnete nuestras bases de datos, incluyendo consultas, vínculos, formularios e incluso aplicaciones basándose en un lenguaje Basic propio. Y todo esto en perfecto español (ya sea de España, Argentina o Venezuela).
En Activa Sistemas llevamos mucho tiempo sacándole jugo a este fantástico paquete y no podemos más que recomendar su uso a todos los usuarios que quieran contar con una potente suite ofimática de forma completamente legal y a un coste irrisorio, amén de disfrutar del resto de ventajas que el software libre siempre ofrece.
Hasta la semana que viene.
Editorial publicada originalmente en el Boletín de Noticias Linux nº 69 (2ª época) el 23 de abril de 2003.