Transgaming anunció recientemente la publicación de la versión 3.0 de WineX, la emulación del API de Windows con soporte DirectX para Linux. Esta nueva edición supone una nueva vuelta de tuerca en el intento de la empresa canadiense de reimpulsar el dormido mercado de los juegos para Linux tras el cierre de Loki. De este modo, los usuarios de Linux tienen acceso a títulos reservados hasta ahora para los “jugones” de Windows, como Warcraft III, Diablo II, Battlefield 1942 o Simcity 4.
Así mismo, Transgaming está muy comprometida con la comunidad del Software Libre y dona buena parte de su trabajo a los distintos proyectos basados en Wine. Debido a que WineX incluye código para la gestión de los sistemas anitcopia de los juegos, no puede liberar esta parte del código, por lo que existen dos versiones: una comercial completa y otra libre recortada.
A pesar de los esfuerzos de Transgaming y de los buenos resultados que ofrece WineX, existe un buen número de detractores de esta línea de negocio, con argumentos tanto técnicos como sociales. El más utilizado dentro del primer tipo es el de los enormes recursos que necesita para conseguir un rendimiento cercano a lo que se consigue bajo Windows, problema que se puede minimizar pero nunca eliminar del todo. Así mismo, no es posible utilizar cualquier juego con WineX sino sólo aquellos para los que se ha trabajado en su compatibilidad, lo que de todas formas arroja una nada despreciable cifra de unos 250 títulos entre miles del catálogo completo actual de juegos para Windows, teniendo en cuenta que los títulos de Linux apenas alcanzan unas decenas.
Sin embargo, las mayores quejas van dirigidas al hecho de que WineX está creando una dinámica peligrosa en el sentido de que las productoras de juegos no ven que las cifras de ventas para Linux sean importantes, ya que los usuarios adquieren títulos para Windows que después serán emulados bajo Linux, por lo que consideran que no es necesario invertir esfuerzos en crear títulos nativos para Linux. Esto da lugar a que sólo se publiquen un par de títulos Linux al año (los últimos fueron Unreal Tournament 2003 y Neverwinter Nights), provocando unas cifras de venta diminutas. Este círculo vicioso tiene difícil solución, aunque no imposible.
De hecho, todo el mundo está de acuerdo que el primer paso han de darlo las productores, tomando el riesgo de ofrecer títulos Linux de calidad, de forma que se cree el mercado que los usuarios están esperando. A día de hoy, existe una empresa que está realizando esta apuesta: Linux Game Publishing (www.linuxgamepublishing.com), que ha tomado el testigo de Loki y está portando diversos títulos desde Windows a Linux. Así mismo, ha creado una nueva empresa (Angry Pixels) para el desarrollo de títulos exclusivos para Linux, algo que se nios antoja fundamental para el definitivo triunfo de Linux como escritorio.
No podemos olvidar el esfuerzo de Ryan “Icculus” Gordon y su equipo, que también están portando importantes títulos y que se distribuyen de forma libre a continuación, amén de mantener un importante portal (www.icculus.org) dedicado a los juegos bajo Linux. Por último, hay que alegrarse de la vuelta al mercado del portaje de Hyperion, que ha anunciado un nuevo título (Midnight Racing) para diversas plataformas, incluida Linux.
Como vemos, el panorama está mejorando por momentos, gracias al esfuerzo de diversas empresas que defienden diferentes puntos de vista, pero que entendemos son complementarios. Mientras que WineX está consiguiendo reanimar el interés de los usuarios en Linux como plataforma viable para jugar, el resto de grupos están ya sembrando la semilla de un futuro mercado estable de juegos nativos para Linux, lo que seguramente supondrá el final del modelo de negocio de Transgaming. Aún así, estamos seguros de que con la experiencia que están obteniendo con WineX, sabrán adaptarse al nuevo mercado, algo que se merecen por el esfuerzo que están llevando a cabo hoy en día por los juegos bajo Linux.
Hasta la semana que viene.
Editorial publicada originalmente en el Boletín de Noticias Linux nº 70 (2ª época) el 30 de abril de 2003.