La semana pasada dedicamos la editorial a comentar los resultados que hemos obtenido de nuestra evaluación de SuSE Linux 8.2 en su edición Profesional. Para que nuestros lectores puedan contar de forma objetiva con otras opciones, queremos compartir nuestras impresiones de Mandrake Linux 9.1 Powerpack, publicada prácticamente a la vez que la distribución alemana.
Lo que más destaca en esta ocasión de Mandrake Linux es que ha sufrido una importante disminución de su precio de venta al público. No hace falta dedicarle mucho tiempo para descubrir donde han recortado para conseguir este abaratamiento de costes: los manuales. Los dos fantásticos manuales impresos de Instalación y de Referencia de versiones anteriores han sido resumidos en un pequeño libro de Iniciación rápida (hasta el tamaño de la letra es pequeño) y el resto lo han introducido en formato PDF en los CDs. Se trata de una decisión que no va a dejar a nadie indiferente, ya que seguramente agrada a los usuarios más expertos (y a los más ahorrativos) que no necesitan de estos manuales, pero a costa de la decepción de los recién iniciados. Eso sí, se mantienen los 7 CDs.
En cuanto al software en sí, nos encontramos con la misma situación de cualquier otra distribución bien establecida en el mercado, es decir, más de lo mismo a base de actualizaciones de los paquetes de las ediciones anteriores, como el núcleo 2.4.21, gcc 3.2.2, glibc 2.3.2, XFree86 4.3, KDE 3.1, GNOME 2.2, Apache 2.0.44 ó MySQL \4.0.10. Aparte de estas actualizaciones, las novedades se resumen en la inclusión de un nuevo tema por defecto para el escritorio (MandrakeGalaxy), una instalación más sencilla y la mejora en el soporte de hardware.
Por supuesto, Mandrake 9.1 mantiene ese toque de sencillez y efectividad en el escritorio que le ha hecho tan popular, así como la rapidez de sus aplicaciones y la cada vez mayor robustez de sus herramientas de administración, cada vez más completas. y no olvidemos que Mandrake Linux 9.1 tiene la certificación LSB 1.2.
¿Sus defectos? Aunque pocos, siguen siendo también los mismos, como esos molestos fallos en las herramientas del Centro de Control y la falta de integración con la distribución que aparece en diversos paquetes.
Hasta la semana que viene.
Editorial publicada originalmente en el Boletín de Noticias Linux nº 73 (2ª época) el 20 de mayo de 2003.