Hace poco recogíamos en este boletín la noticia de la publicación de WineX 3.0 y dedicábamos una editorial a comentar las consecuencias de este hecho para el mercado de ocio. Esta semana nos hacemos eco de una noticia relacionada, la publicación de nuevas versiones de populares paquetes software destinados a la ejecución de aplicaciones Windows sobre Linux, concretamente Win4Lin y CrossOver Office. Hagamos un análisis similar al que hicimos en su momento con WineX.
Win4Lin, de la empresa NeTraverse, persigue su objetivo mediante la ejecución del sistema operativo Windows95/98/ME como un proceso independiente Linux, de forma que si se produce uno de sus frecuentes fallos, el sistema operativo anfitrión (Linux) no se ve afectado. Al proveer al usuario un sistema completo, el número de aplicaciones Windows compatibles es muy elevado, limitado por las propias carencias de Win4Lin, como el soporte básico DirectX o la incapacidad de acceder directamente a dispositivos, entre otras. Al no correr dentro de una máquina virtual, como hace VMware, su velocidad puede llegar a ser superior incluso a un Windows instalado nativamente, aunque no se está tan protegido frente a aplicaciones que accedan a bajo nivel al sistema de ficheros, como los antivirus, lo que tener graves consecuencias si no se tiene suficiente cuidado. También hay que destacar que para utilizar Win4Lin es necesario contar con una licencia del sistema operativo Windows que el usuario vaya a instalar.
En cuanto a CrossOver Office, de CodeWeavers, se trata de un proyecto comercial basado en Wine (lo que es perfectamente posible en base a la licencia de de este último), configurado y optimizado para ejecutar de forma estable ciertas aplicaciones ofimáticas populares, como MS Office, Internet Explorer, Lotus Notes o Adobe Photoshop. Su funcionamiento es idéntico a Wine en cuanto a que ejecuta las aplicaciones Windows a través de una implementación nativa del API Win32, exactamente igual que WineX, aunque este está optimizado para correr juegos con soporte DirectX. De este modo, no es necesario contar con una licencia de Windows y la ejecución es aún más rápida, pero las aplicaciones compatibles se reducen a la docena listada en el sitio web de CodeWeavers.
En cualquier caso, se trata de opciones interesantes a considerar a la hora de plantearse la migración definitiva desde Windows a Linux, de forma que sea lo más sencilla posible. De este modo, el usuario cuenta con tiempo suficiente para acostumbrarse a las aplicaciones nativas de Linux. En Activa Sistemas hemos probado estas soluciones, incluyendo la mencionada VMware, y confirmamos que cumplen con este objetivo, pero siempre teniendo en cuenta que el final del camino debe ser la sustitución de las aplicaciones Windows por sus equivalentes Linux, que siempre serán más rápidas y estables y darán lugar a un sistema en producción homogéneo.
Hasta la semana que viene.
Editorial publicada originalmente en el Boletín de Noticias Linux nº 74 (2ª época) el 28 de mayo de 2003.