Mandrake 9.2 y las unidades LG: cuando el firmware rompe el estándar

MandrakeSoft, de forma inintencionada, acaba de verse envuelta en una importante polémica relacionada con su última distribución, noticia de la que nos hacemos eco en el presente boletín. Tras la publicación de Mandrake Linux 9.2, empezaron a llegar informes de diversos usuarios que habían visto como sus unidades de CD-ROM de marca LG dejaban de funcionar sin motivo aparente. Según se ha podido descubrir posteriormente, el problema reside en que LG ha implantado un firmware (código que controla la operatividad de la unidad) que va en contra del estándar ATAPI, de forma que una operación inocua como el envío del comando FLUSH_COMMAND (que según la especificación ATAPI debe o bien ser ignorado o bien devolver un error), se convierte en una orden para que la unidad LG se “auto destruya”, ya que según parece LG decidió reutilizar este comando para modificar el firmware.

¿Cuándo se puede dar esta situación? Se ha detectado un caso concreto, cuando se intenta utilizar la unidad de CD-ROM como un disco duro, al igual que hace el software DirectCD bajo Windows (lo que implica que bajo el sistema operativo de Microsoft también se puede dar el problema), pero puede ocurrir en otras situaciones en las que se envía al CD-ROM un patrón de datos muy especial.

Para aquellos desafortunados usuarios que ya hayan sufrido la “destrucción” de su unidad de CD-ROM, la solución pasa por enviarla al fabricante para que reinicialice el firmware mediante un cable JTAG. Para los que aún no se han visto afectados pero pueden serlo, la mejor prevención es actualizar el firmware de la unidad de CD-ROM y aplicar un parche para el sistema operativo correspondiente (a pesar de que no es culpa del software, y aquí queremos romper una lanza a favor de Mandrake, que además ya ha publicado dicha actualización). Si esto no es posible (porque sencillamente estas actualizaciones no existan), entonces no quedará otra opción que cambiar la unidad por otro modelo/marca que no esté afectado.

La conclusión es que es inaceptable que el hardware quede inutilizado por culpa de un software o un firmware defectuoso. Queda en manos del usuario el hacer llegar al fabricante su interés a favor de los sistemas que respetan los estándares a través del inalienable derecho a la elección de compra.

Hasta la semana que viene.

P.D.: El boletín de la semana pasada se envió con una cabecera incorrecta, indicando que se trataba del nº 85 cuando realmente era el nº 86, que cubría la semana del 13 al 19 de Octubre. Sentimos las molestias que este nimio error les haya podido causar.


Editorial publicada originalmente en el Boletín de Noticias Linux nº 87 (2ª época) el 30 de octubre de 2003.

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