Dos años después del triunfo de Linux en el escritorio

Hace ya más de dos años, en una de las primeras editoriales de la 2ª época del Boletín, proclamábamos a bombo y platillo el triunfo de Linux en el escritorio. Para realizar esta afirmación, nos apoyábamos en una serie de hechos que se produjeron casi simultáneamente por esas fechas (Septiembre de 2001): la publicación de hasta seis juegos comerciales por parte de Loki, cabeza visible del mercado de ocio para Linux en aquel entonces que desgraciadamente y por culpa de una mala gestión interna tuvo que cerrar sus puertas meses después; la liberación de las nuevas versiones de tres populares navegadores, Netscape, Opera y Konqueror; la disponibilidad de KDE 2.2, el mejor hasta ese momento como suele ser habitual en este proyecto; y la publicación de dos potentes suites ofimáticas, KOffice 1.1 y StarOffice 6.0. Con semejante oferta, no es de extrañar que nos animáramos a declarar que Linux estaba finalmente preparado para atacar el mercado del escritorio.

¿Dónde se encuentran todas estas iniciativas mencionadas y en qué situación nos encontramos actualmente? Loki, como ya se ha dicho, desapareció dejando un vacío que no se ha llenado hasta hace poco con los esfuerzos de dos empresas que, desde distintos puntos de vista y de las que ya hemos hablado en otras editoriales, intenta relanzar el mercado de juegos comerciales para Linux, como son Linux Game Publishing, que desarrolla y distribuye juegos nativos para Linux, y Transgaming, que dedica sus esfuerzos a posibilitar el uso de juegos para Windows sobre Linux mediante WineX. Gracias a este binomio, el usuario de juegos en Linux se ve más arropado que nunca.

En cuanto a los navegadores, unos prácticamente han seguido el camino de Loki, como pasa con Netscape, otros se mantienen y mejoran día a día, como Opera y Konqueror, y otros han surgido y se han convertido en grandes e interesantes proyectos, como Mozilla y toda su prole (Firebird, Galeon, Epiphany, etc.), por lo que el usuario tiene un amplio abanico donde elegir y poder utilizar tecnología web de última generación. En lo referente a los escritorios, KDE y GNOME pasan por un momento de salud envidiable por muchos motivos, tanto por el acercamiento entre ambos proyectos para colaborar y crear un estándar en lo que a interfaces de usuario se refiere como por la estabilidad y la cantidad de capacidades que ofrecen. Finalmente, la ofimática en Linux también está en su mejor momento, con alternativas comerciales (StarOffice) y libres (KOffice, OpenOffice.org) que no tienen nada que envidiar a su competencia en otros sistemas operativos.

Pero todo esto no serviría de nada sin el esfuerzo de las distribuciones, que se encargan de integrar todos estos proyectos y aderezarlo con otras capacidades y optimizaciones de forma que se entrega al usuario un producto integral y listo para ser utilizado. Ahí están los ejemplos de Mandrake, Xandros, LinEx o la propia ASLinux Desktop.

Para una vez que nos atrevimos a hacer una especie de predicción parece que no nos equivocamos mucho. Esperemos que hayamos tenido tan buena puntería con las que realizamos en la anterior editorial.

Hasta la semana que viene.


Editorial publicada originalmente en el Boletín de Noticias Linux nº 95 (2ª época) el 23 de enero de 2004.

Contenidos bajo licencia CC BY-NC-SA 4.0