Ya nos gustaría tratar de temas más agradables, pero la actualidad manda y nos toca de nuevo hablar de SCO y su batalla contra Linux. En los últimos días, se han producido una serie de eventos y declaraciones que vienen a echar más leña al fuego pero que también van aclarando más el final del camino, que no es otro que la pérdida de esta guerra absurda por parte de SCO. Veamos en más detalle los hechos referidos.
Quizás lo más llamativo ha sido la demanda interpuesta por SCO contra Novell alegando apropiación indebida de derechos de copia sobre Unix, en lo que claramente se trata de un intento de apartar a Novell de la campaña contra Linux e IBM, después de que Novell anunciara que defendería con sus propios recursos a aquellos de sus clientes que se vieran demandados por SCO.
Así mismo, también hemos asistido a las declaraciones de Linus Torvalds sobre el tema, que se pueden resumir en una frase lapidaria del autor de Linux: “SCO está simplemente demasiado equivocada”. Esta cita es el resultado de la sorpresa de Linus al descubrir que SCO reclamaba como código propio varios ficheros en lenguaje C desarrollados por el propio Linus desde cero cuando empezó su proyecto Linux. De hecho, se ha visto obligado a reconocer su autoría a pesar de que no le hacía ninguna gracia que se sacaran a la luz sus trabajos de hace 12 años, cuando era un estudiante y sus habilidades como programador distaban bastante de las actuales. Como ha dicho el propio Linus, es imposible que el código reclamado por SCO como plagiado incluya errores cometidos por Linus cuando era un principiante.
Ya que estamos hablando de declaraciones, no podemos olvidar una de las últimas del presidente de SCO, que ha llegado a decir que va a tener que llevar guardaespaldas porque teme ser tiroteado en algún acto público. La irresponsabilidad en declaraciones tan provocativas como ésta ha producido un fruto indeseable, el desarrollo de un virus diseñado para atacar a SCO por parte de otros tan irresponsables e incontrolados como el propio provocador, noticia que cubrimos en este propio boletín.
¿A qué nos lleva todo esto? Está cada vez más claro que SCO no tiene base ni fundamento para sus demandas (si fuera así, ya hubiera presentado pruebas determinantes) y que está “mareando la perdiz”, con el apoyo económico de otras empresas interesadas en hacer daño a Linux, para ver si así recuperan a una empresa abocada al cierre desde hace meses, según la opinión de diversos analistas. Esperemos que todo este asunto tan desagradable acabe pronto, porque no tiene más razón de ser.
Hasta la semana que viene.
Editorial publicada originalmente en el Boletín de Noticias Linux nº 96 (2ª época) el 29 de enero de 2004.