KDE 3.2 y el núcleo 2.6: un escritorio Linux más rápido

La publicación de KDE 3.2, noticia que recogemos en el presente boletín, supone un gran avance para el escritorio Linux. Entre las numerosas novedades y mejoras que incluye, lo que más destaca es su rapidez de ejecución y alta velocidad de respuesta. A KDE siempre se le había echado en cara que era un entorno “pesado” y que exigía demasiados recursos, lo que lo excluía automáticamente de PCs poco potentes. Sin embargo, esta situación ha cambiado gracias a la nueva versión 3.2, que si la combinamos con el aumento de rendimiento del núcleo 2.6, nos encontramos con una nueva dimensión en el mundo del escritorio Linux (y esto lo decimos sin exagerar).

Hay que tener en cuenta que el aumento de prestaciones y el aprovechamiento óptimo de recursos eran dos de las premisas más importantes a lo largo del desarrollo tanto del núcleo 2.6 como de KDE \3.2. De este modo, los usuarios recibimos el entorno más estable y productivo que Linux nos ha ofrecido en su aún corta pero intensa vida.

Las consecuencias no se van a hacer esperar. Las primeras distribuciones que incluyan a ambos componentes están a la vuelta de la esquina, lo que permitirá ampliar la comunidad Linux tanto por captar nuevos usuarios a la “causa” Linux como por la posibilidad de instalarse en equipos poco potentes o con hardware novedoso.

El escritorio Linux camina con paso firme. Hasta la semana que viene.


Editorial publicada originalmente en el Boletín de Noticias Linux nº 97 (2ª época) el 5 de febrero de 2004.

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