En un reciente artículo comentaba que el posicionamiento en buscadores ya no era suficiente y que era necesario utilizar herramientas que facilitasen a nuestros potenciales clientes el encontrar nuestro sitio web, siendo conocida esta forma de promocionarnos en Internet como inbound marketing. Pues bien, ahora que estamos sumergidos en plena crisis económica, el inbound marketing se convierte en un modo más eficiente de invertir nuestros recursos promocionales que con el marketing tradicional. Veamos por qué.
Existen tres motivos por los que el inbound marketing es más eficiente que el marketing tradicional, especialmente en tiempos de crisis:
Más barato. El marketing tradicional implica gastar dinero, ya sea publicando anuncios, comprando bases de datos de contactos, lanzando campañas de telemarketing o acudiendo a ferias y congresos. Como comenté en el artículo anterior, el inbound marketing implica crear contenido y hacerlo conocido, ya sea a través de blogs o de redes sociales - ambas herramientas pueden ser gratuitas, a la vez que atraen a numerosos visitantes a nuestro sitio web.
Mejor dirigido. Las campañas clásicas del marketing tradicional, como el telemarketing o el correo directo, son bien conocidas por lo pobremente dirigidas que están con respecto al público objetivo. A través del inbound marketing, sólo nos dirigimos a aquellas personas que ellas mismas se hayan cualificado como adecuadas para escucharnos, ya que al mostrar interés en nuestro contenido, están probablemente también interesadas en nuestros productos y servicios.
Inversión, no gasto. Cuando se lanza una campaña de anuncios contextuales en cualquier buscador popular, es necesario mantener un gasto constante para mantener nuestra publicidad en lo más alto de los resultados de las búsquedas que nos interesan. Sin embargo, sin se invierte en la creación de contenido de calidad que puntúa alto en las búsquedas, nos mantendremos ahí hasta que alguien nos desplace.
La conclusión evidente es que gracias al inbound marketing podemos conseguir que los recursos que queramos gastar en promoción en Internet se conviertan en una pequeña inversión de gran eficacia, algo realmente de ayuda en estos tiempos de crisis.