Todos los años lo mismo. Se acaba un año y los linuxeros nos lanzamos a proclamar a los cuatro vientos que el siguiente es “el año de Linux en el escritorio”, y así llevamos desde siempre con el mismo resultado… nada de nada. Sin embargo, en 2013 se han producido una serie de circunstancias que me han animado a hacer de adivino y a afirmar que 2014 sí que puede ser por fin el año en el que Linux se convierta en una alternativa popular en los equipos de escritorio de los usuarios de todo el mundo. Vamos a repasar a continuación dichas circunstancias.
1. El dominio de Android. A mediados de 2013, Android se hacía con el 80% del mercado de dispositivos móviles. El sistema de Google no es ni más ni menos que un Linux con un interfaz gráfico de usuario amigable a la vez que potente, lo que viene a demostrar que Linux está más que preparado para satisfacer a todo tipo de usuarios. Es pues evidente que si se ha conseguido que Linux triunfe en smartphones y tablets (donde dominaba iOS al igual que en los PCs dominaba Windows), es perfectamente posible hacerlo igual en equipos de sobremesa y portátiles.
2. La rápida popularización de la Raspberry Pi. Según datos de la Fundación RPi, el ya famoso microordenador ha vendido la friolera de 2 millones de unidades desde su puesta a la venta en Febrero de 2012, es decir, ¡en menos de dos años para un producto nuevo y sin el músculo de marketing de las grandes firmas TIC!. Teniendo en cuenta que el objetivo inicial de la RPi era el de servir de plataforma educativa para niños de todas las edades y circunstancias (ejecutando un escritorio por tanto) y que la inmensa mayoría de esos dos millones de RPi corren Linux, tenemos otro buen número de escritorios Linux en pleno funcionamiento y demostrando la validez de la plataforma.
3. SteamOS y la apuesta firme de Valve. Justo ahora que acaba 2013 es cuando la empresa de Gabe Newell ha decidido demostrar que su anunciada apuesta por Linux no era un brindis al sol sino un proyecto serio, con muchas posibilidades de que sea rentable y que ha acaparado los apoyos de numerosos estudios y distribuidores de videojuegos. La apuesta es tan firme que no sólo se ha publicado este año la esperadísima versión para Linux del cliente de Steam, sino que se acaban de liberar las primeras versiones de SteamOS (un sistema operativo basado en Linux configurado y optimizado para jugar) y se han enviado a los betatesters las primeras SteamMachines (plataformas hardware diseñadas para alojar SteamOS). Es decir, que el mayor obstáculo de Linux para conquistar los escritorios (los videojuegos) va a ser definitivamente derribado. No es por nada, pero en esto me tengo que apuntar un tanto…
4. Las bajas ventas de Windows 8. Siempre que se publica una nueva versión de Windows, los linuxeros nos frotamos las manos y esperamos que las continuas pifias de Microsoft en sus nuevos sistemas operativos empujen a los usuarios a los brazos de Linux (yo mismo no estoy libre de pecado). Hemos tenido grandes oportunidades pasadas (Windows Me, Vista), pero entonces el mercado no estaba preparado para dar el salto. Pero ahora, después de que el gran público le haya dado la espalda al horrendo interfaz de Windows 8 (con menos del 10% de penetración del mercado tras año y medio desde su publicación), manteniendo la línea de sus predecesores en cuanto a falta de estabilidad (ahí siguen los pantallazos azules para demostrarlo) y con unos usuarios más informados y maduros en sus decisiones de compras TIC, es el momento para que Linux se haga con un hueco importante en los escritorios.
5. El fin de soporte de Windows XP. Microsoft ha establecido una fecha improrrogable para finalizar el ciclo de vida de Windows XP, sin duda su sistema de escritorio más exitoso: el 8 de Abril de 2014. Ese día cuelga como una Espada de Damocles sobre las cabezas de las aún numerosas empresas que cuentan con XP en sus sistemas informáticos (al menos un 30% de penetración del mercado en Noviembre de 2013). Teniendo en cuenta que la solución que Microsoft propone es migrar a Windows 8 y que es difícil encontrar versiones anteriores a la venta, sobre todo preinstaladas en equipos nuevos, volvemos a lo dicho en el punto anterior: la ocasión la pintan calva.
En definitiva, creo firmemente que Linux se hará notar en los escritorios en 2014 y es algo en lo que intentaré aportar mi granito de arena. ¿Cómo lo veis vosotros?
PD: Aprovecho la ocasión para desearos a todos un Feliz, Próspero y Linuxero Año Nuevo 2014.