<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>Opera on Marco Antonio Blanco</title><link>https://marcoantonioblanco.es/tags/opera/</link><description>Recent content in Opera on Marco Antonio Blanco</description><generator>Hugo -- gohugo.io</generator><language>es-es</language><copyright>Marco Antonio Blanco</copyright><lastBuildDate>Thu, 30 Jul 2009 20:57:07 +0000</lastBuildDate><atom:link href="https://marcoantonioblanco.es/tags/opera/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><item><title>Gestionar varios perfiles de usuario en Firefox</title><link>https://marcoantonioblanco.es/2009/07/gestionar-varios-perfiles-de-usuario-en-firefox/</link><pubDate>Thu, 30 Jul 2009 20:57:07 +0000</pubDate><guid>https://marcoantonioblanco.es/2009/07/gestionar-varios-perfiles-de-usuario-en-firefox/</guid><description>&lt;p&gt;Al final &lt;a class="link" href="https://marcoantonioblanco.es/2009/07/firefox-para-trabajar-opera-para-navegar/" &gt;mi aventura con Opera&lt;/a&gt; ha durado menos que un caramelo a la puerta de un colegio. Ha bastado menos de un mes para que me dé cuenta de lo mucho que echo de menos a Firefox para navegar por la web y de lo que lo hace tan especial para mí: su interfaz, su forma de trabajar y, sobre todo, las imprescindibles extensiones que suelo instalar para facilitarme tanto la navegación. Esto no quiere decir que Opera sea mal navegador (podría argumentar perfectamente a favor de que es un gran navegador), pero no satisface mis necesidades suficientemente. Si a esto añado que me he encontrado con algún que otro problema de estabilidad, es lógico que haya vuelto mis ojos de nuevo a Firefox.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;Así que no he tenido más remedio que echar mano de la alternativa que comenté al final de aquél artículo: utilizar Firefox con más de un perfil de usuario. De este modo, al iniciar el navegador con diferentes perfiles, cada uno puede tener sus propias extensiones, agenda de marcadores, cookies, historial de navegación, contraseñas guardadas y configuración, es decir, como si fueran navegadores completamente independientes entre sí (de hecho, lo son hassta cierto punto), pudiéndose incluso utilizar varios perfiles simultáneamente.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;El resultado ha sido muy satisfactorio y he vuelto a disfrutar de una navegación con Firefox sin problemas y con muchas posibilidades, aunque es cierto que la solución puede resultar algo farragosa para aquellos poco acostumbrados a trabajar con la línea de comandos y que exige cierta cantidad de trabajo para echarla a andar. La &amp;ldquo;receta&amp;rdquo;, que sirve para cualquier plataforma para la que haya versión de Firefox, comienza con la invocación del gestor de perfiles para crear los que necesitemos. Para ello, basta con ejecutar el siguiente comando:&lt;/p&gt;&#10;&lt;div class="highlight"&gt;&lt;pre tabindex="0" class="chroma"&gt;&lt;code class="language-text" data-lang="text"&gt;&lt;span class="line"&gt;&lt;span class="cl"&gt;firefox -no-remote -ProfileManager&#10;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/code&gt;&lt;/pre&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;Aparecerá una pequeña ventana con una lista de los perfiles existentes (inicialmente sólo aparece el perfil por defecto) y una serie de botones de acción. Utilizaremos el de creación de perfiles para generar todos los que necesitemos. En mi caso creé dos nuevos, de forma que tuviese tres en total, dedicando el por defecto a la navegación, uno de los nuevos al desarrollo web y el tercero a la realización de pruebas. Por cierto, hay que asegurarse de marcar la casilla &amp;ldquo;No preguntar al iniciar&amp;rdquo; para que el gestor de perfiles no aparezca cada vez que arranquemos Firefox.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;Una vez creados los perfiles, hay que crear tantos accesos directos como perfiles hayamos creado para iniciar Firefox con el perfil correspondiente. Así, en cada acceso indicaremos que el comando a ejecutar es el siguiente:&lt;/p&gt;&#10;&lt;div class="highlight"&gt;&lt;pre tabindex="0" class="chroma"&gt;&lt;code class="language-text" data-lang="text"&gt;&lt;span class="line"&gt;&lt;span class="cl"&gt;firefox -no-remote -P perfil&#10;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/code&gt;&lt;/pre&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;sustituyendo &amp;ldquo;perfil&amp;rdquo; por el nombre del perfil a iniciar desde ese acceso directo. Para acceder al perfil por defecto, basta con utilizar el acceso que Firefox crea cuando se instala. Existe un &lt;a class="link" href="http://support.mozilla.com/es/kb/Managing&amp;#43;profiles" target="_blank" rel="noopener"&#10; &gt;completo artículo&lt;/a&gt; sobre la gestión de perfiles de la propia Fundación Mozilla indicado para aquellos que quieran profundizar en este tema.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;Una vez listos los accesos directos, sólo queda proceder a iniciar cada perfil y configurar cada navegador según la tarea que le hayamos asignado. En mi caso, todo el proceso me llevó una hora, donde lo más laborioso fue desinstalar las extensiones sobrantes del perfil por defecto e instalarlas en los otros perfiles. Ahora la navegación web ha vuelto a ser todo un verdadero placer, a la vez que puedo seguir trabajando en el desarrollo web con Firefox sin interferir en mis sesiones de navegación.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;¿Y qué pasa con Opera? Pues lo dejaré en la recámara para aquellas ocasiones en las que Firefox falle o no sea capaz de mostrar una página concreta, pero después de haber probado la reciente versión 3.5, creo que van a ser muy pocas.&lt;/p&gt;&#10;</description></item><item><title>Firefox para trabajar, Opera para navegar</title><link>https://marcoantonioblanco.es/2009/07/firefox-para-trabajar-opera-para-navegar/</link><pubDate>Tue, 14 Jul 2009 23:03:10 +0000</pubDate><guid>https://marcoantonioblanco.es/2009/07/firefox-para-trabajar-opera-para-navegar/</guid><description>&lt;p&gt;La reciente publicación de la versión 3.5 de Firefox ha conseguido que el popular navegador del zorro rojo recupere cierto protagonismo mediático tras los anuncios de Internet Explorer 8, las sucesivas versiones de Google Chrome y el proyecto Unite de Opera. Las mejoras de esta versión, sobre todo en lo referente a rendimiento y estabilidad, son sin duda muy jugosas, pero no son suficientes como para que me plantee cambiar el hecho de que desde hace semanas ya no utilizo Firefox para navegar.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;¿Cómo he llegado a esta situación? La culpa la tienen mis apreciadas &lt;a class="link" href="https://marcoantonioblanco.es/tags/extensiones/" &gt;extensiones de Firefox&lt;/a&gt;, uno de los mejores inventos de este navegador y que se han convertido a la vez en su punto fuerte y en una de sus mayores debilidades. Desde que se dotó a Firefox de la capacidad de ampliar sus posibilidades a través de las extensiones, se han creado enormes cantidades de complementos que hacen de todo, desde ayudas a la navegación y mejoras en la búsquedas de información hasta &lt;a class="link" href="https://marcoantonioblanco.es/2009/07/extensiones-firefox-para-la-promocion-en-internet/" &gt;herramientas para la promoción en Internet&lt;/a&gt; y de apoyo al desarrollo web.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;Gracias a las extensiones que instalo de serie en cualquier Firefox que utilizo (entre 20 y 30 de media), éste pasa de ser un simple navegador web a una completa &lt;em&gt;suite&lt;/em&gt; de herramientas de escritorio que se han convertido en imprescindibles para mi trabajo diario. Sin embargo, estas capacidades exigen un precio a cambio: cada extensión instalada hace que Firefox crezca de tamaño, lo que hace que sus necesidades de recursos (sobre todo memoria) también crezcan, que tarde más en iniciarse, que responda más lentamente a la interacción con el usuario y, lo que es peor, que aumente su inestabilidad (recordemos que las extensiones las desarrollan terceros y que la calidad de su código no puede ser revisada por la Fundación Mozilla por evidentes cuestiones de tiempo y coste), bastando a veces que una página web cargue una simple animación en Flash para que se quede colgado o que se cierre directamente.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;¿Qué hacer? No iba a renunciar a Firefox ni a sus extensiones, imprescindibles para mí como ya he dicho, pero tampoco podía seguir usándolo para navegar, ya que se había convertido en una experiencia frustrante. La solución más sencilla e inmediata era buscar un sustituto sólo para navegar y no me costó mucho encontrarlo, ya que lo conocía de ocasiones anteriores: Opera. El conocido navegador escandinavo es famoso por su estabilidad, rapidez de respuesta y respeto a los estándares web, además de contar con versiones tanto para Linux como para Windows. Tan sólo necesité unos minutos para pasar mi agenda de marcadores de un navegador a otro utilizando las herramientas incluidas en ambos y empezar a navegar como hacía tiempo que no hacía. Aunque no es de licencia libre, sí que es gratuito y cumple a la perfección su cometido, lo que para mí es más que suficiente.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;Sé que es posible crear más de un perfil de usuario en Firefox de forma que cada uno tenga una configuracion diferente del navegador (por ejemplo, una con extensiones y otra sin ninguna), pero en su momento me pareció una solución más complicada y farragosa que simplemente arrancar otro navegador y volver a disfrutar de la web como hacía antes en cuestión de minutos. Esto no quita para que algún día que tenga tiempo intente esta posibilidad y así no tenga que dejar Firefox para lo que es su tarea básica: navegar por la web.&lt;/p&gt;&#10;&lt;p&gt;¿Alguien más se ha visto en esta situación o parecida? Espero vuestros comentarios al respecto.&lt;/p&gt;&#10;</description></item></channel></rss>